El lenguaje correcto abre puertas al éxito
- Detalles
- Publicado: 21 Marzo 2019
- Escrito por Juan González Cabanas
¡Chama, que bolá!
Pura, ¿cómo está la cosa?
¡Loco, descárgate conmigo!
¡Que fula, asere, tremenda perrá!
A diario estas expresiones son escuchadas, términos de la inventiva juvenil que sustituyen al léxico común, aprobado por la Real Academia de la Lengua Española.
De manera lenta el lenguaje puede deformarse cada vez más, sino eres consciente de las palabras que utilizas.
Salvar la lengua materna es una responsabilidad de todos los hablantes.
Cuando nos referimos a Lengua materna, sugerimos la primera lengua o idioma que una persona aprende.
También se trata de aquella lengua, adquirida de manera natural, por medio de la interacción con el entorno inmediato, sin intervenciones pedagógicas y sin una reflexión lingüística desarrollada.
Por lo tanto, es necesario que la familia se esfuerce por hablar correctamente, para que las nuevas generaciones puedan apropiarse de patrones cultos.
Si los padres son personas deformadoras del lenguaje, ¿qué experiencia positiva podrán captar los hijos?
Constantemente deben corregirse, unos a otros los errores que cometen a la hora de expresarse:
No se dice caida, sino caída.
No se dice venemos, sino venimos.
No se dice “Esa cosa que me diste”, lo correcto es pronunciar el nombre del objeto, sino en poco tiempo muchos sustantivos serán una “cosa”.
Igual sucede con las consonantes que nunca pronunciamos o las cambiamos por otras:
Amol, en vez de amor.
Libertal, en vez de libertad.
Existe el temor, de emplear palabras idóneas para circunstancias determinadas.
Por ejemplo: frustrante, mediocre, indecisa, capaz, razonable, altruista, lógico, factible.
Muchísimos mineros atropellan el lenguaje, hablan demasiado rápido y es aquí donde producen omisiones o agregan sonidos.
La lengua materna tiene muchos componentes que la sostienen y debemos respetarla.
¿Por qué no respetar las normas que exige?
¿Por qué no ser consecuentes con sus normativas?
Tú, eres responsable de cuidarla todos los días.
Si alguna fortaleza aún nos acompaña es nuestra lengua materna, con sus infinitos matices y léxico.
Practícala con inteligencia y sensibilidad. Estás a tiempo.
Por: Juan González Cabanas
Periodista de Radio Minas
Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. @juanyminas
21 de marzo de 2019



