Guardianes de la salud
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- Publicado: 07 Abril 2019
- Escrito por Ivel Iañez Pérez

Solidaridad, entrega y pasión, son sustantivos que califican al ejército de batas blancas en Minas de Matahambre.
A propósito del Día Mundial de la Salud, Radio Minas conversó con Osmany Rodríguez Camacho, director municipal en este ámbito.
¿En cuántas misiones internacionalistas participaste?
Yo estuve en cuatro. En el año 1998 fui a la hermana república de Guatemala, a raíz del huracán Mitch que devastó gran parte del país y tuve el honor de ser uno de los miembros de la brigada de emergencia, destinado para brindar nuestra ayuda humanitaria a todo el pueblo de allí.
Después en el 2003 me incorporé a la misión llamada Barrio Adentro que iniciaba en Venezuela y estuve 5 años consecutivos en la misma.
En el 2010 me convocaron para cumplir misión en Timor Leste, en el sudeste asiático, y posterior a ello me incorporé al programa Más Médicos en Brasil hasta que en noviembre del 2016 retorné a Cuba.
¿Entre tantas experiencias que tuviste, cuál consideras especial?
Fueron muchas como bien dices, pero hay una que la guardo en lo más profundo de mi corazón, sucedió en Guatemala.
Atendimos a una embarazada que presentaba eclampsia, es decir, numerosas convulsiones, presión arterial alta y tuvo un sangramiento a tal punto que hubo que transfundirla.
Los médicos cubanos que estábamos de guardia en ese momento, teníamos la disposición de donarle sangre, pero solo uno, el doctor Jorge Cruz del municipio Mantua, era compatible con la paciente y se transfundió.
Aquella mujer pasó varios días graves y nosotros sin dormir velando y luchando por salvarle la vida, hasta que al fin mejoró, entonces una persona de las aldeas de Guatemala le contó que un médico cubano había donado su sangre para ella y corrió hacia donde estábamos nosotros, abrazó al doctor Jorge y le dijo con lágrimas en sus ojos: ¡Ahora somos hermanos de sangre!, eso nos impactó mucho.
¿Qué te aportaron las misiones en el ámbito profesional?
Primero aumenté mi sensibilidad humana al ver las necesidades en la medicina que presenta el mundo, además de poder atender personas con enfermedades que en Cuba no existen, conocer lenguas y costumbres diferentes, y eso me enriqueció mis conocimientos.
Pude observar que el enfoque de los médicos de otros países no es igual que el de nosotros, porque el nuestro es preventivo desde el punto de vista higiénico y epidemiológico.
¿Con qué palabras definirías la labor del médico?
Un guardián de la salud, esa es mi definición, porque para poder mantener los indicadores de salud que ostenta Cuba, con una taza de mortalidad infantil por debajo de cuatro, una esperanza de vida que va incrementándose cada año, con unos resultados de salud elevados con respecto a otros países, pese al bloqueo al que estamos sometidos; para lograr todo eso, el médico tiene que ser un guardián de la salud.
Yo estoy muy orgulloso de mi patria, de ser cubano y la continuaré defendiendo con mi accionar, lo mismo dentro que fuera de ella.
No existen dudas de que los médicos cubanos son el reflejo de una patria socialista, democrática e incondicional.
Donde quiera que presten su asistencia, muestran con sus aptitudes los principios de la política revolucionaria de alto humanismo.
Por: Ivel Iañez Pérez
Periodista de Radio Minas
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7 de abril de 2019



