Rey sin corona
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- Publicado: 25 Julio 2019
- Escrito por Guerrillero

El Campeonato Nacional Juvenil de Voleibol, en la rama femenina, tuvo un desenlace poco grato para la selección pinareña, que al final quedó en la segunda posición de un torneo dominado de punta a cabo por estas bisoñas.
La tropa del director Durán Castañeda Duarte ganó sobre la cancha todos sus compromisos, incluso, aunque oficialmente perdió ante las camagüeyanas, a estas les recetó un tres por cero que no se hizo legal ante la reclamación de la dirección técnica agramontina aprobada por la Federación Cubana de la disciplina, que dictaminó una derrota por barrida, de 25 a cero en cada set.
La demanda se produjo a raíz de la utilización de una jugadora que ya había participado en el torneo nacional juvenil en el voli de playa durante el encuentro Pinar ante Camagüey, violando una de las reglas que más flexibilidad ha tenido en la historia de este deporte en las categorías inferiores.
No obstante, una vez separada la atleta del colectivo vueltabajero, el nivel de juego de estas no disminuyó: victorias sobre La Habana y Villa Clara, en el caso de las primeras en un espectacular enfrentamiento definido en un quinto parcial y que resultó la segunda sonrisa sobre las capitalinas en la lid, sin duda, favoritas precompetencia.
Esta actuación del conjunto de la tierra del mejor tabaco del mundo quedó empañada por la existencia de un reglamento competitivo anacrónico, que debe revisarse para contribuir al rescate de una de las disciplinas que mayores éxitos le ha dado a Cuba en la arena internacional.
Máxime cuando la migración de una a otra modalidad es una corriente en el mundo, como en el caso de los estadounidenses a los que ha dejado dividendos con la obtención de medallas olímpicas y mundiales en ambas prácticas.
El otro aspecto a analizarse es la mentalidad triunfalista a toda costa de los entrenadores en la base, el poner los méritos personales por encima de las necesidades del deporte nacional, que demanda cada vez mayor apoyo de todos los implicados si se quiere mantener a esta Isla en la elite y verse como una familia, no como enemigos en una emulación simbólica.
Las palmas para nuestra representación, que cumplió la difícil tarea de atraer el público a la sala polivalente 19 de Noviembre y no se desmoronó ante una arbitrariedad de la cual emergieron como únicas víctimas las atletas, que pusieron un extra con el objetivo de adjudicarse una corona que a la postre les fue esquiva.
Quienes asistieron al mencionado espectáculo, al menos así se calificó por la calidad mostrada sobre el tabloncillo, fueron testigos de la entrega y el talento que posee el voleibol del llamado sexo débil en esta parte del territorio cubano, no en vano se alcanzó una medalla de plata en el evento escolar, igualmente organizado en esta ciudad.
Por otra parte, La Habana, inmerecido campeón, mayorió a los demás conglomerados, pero cedió en dos ocasiones, una en fase de grupos y la otra en la definición de las preseas ante Pinar del Río, en lo que fue la gran sorpresa de esta justa.
La injusticia fue más allá del otorgamiento de los premios colectivos y perjudicó a Angélica María Cabrera, líder de la armada verde, que al final no fue nombrada la más valiosa, cuando hizo un derroche de técnica y aptitud, así como de jugadas que la calificaban como la mejor juvenil del momento en el país. En su detrimento, la agraciada fue Dagmara Navarro, perteneciente a la plantilla «campeona».
El tercer escaño de la competencia lo ocupó Villa Clara, que solo venció a Camagüey, estas últimas salvaron la honrilla en la discusión de metales con el polémico juego decidido por la vía burocrática ante Pinar. Mientras, del quinto al octavo puesto se ubicaron Cienfuegos, Sancti Spíritus, Santiago de Cuba y Granma.
De la organización, quizás el punto más alto del certamen, solo queda halagar el embellecimiento del referido local, que parecía acoger a una competición internacional y no una doméstica, con la superficie sport court, las promociones y los uniformes de los distintos representativos con los colores propios de cada región.
Tomado de Guerrillero
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25 de julio de 2019



