Del humor a la reflexión crítica
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- Publicado: 16 Agosto 2019
- Escrito por Guerrillero

Habían pasado tres años desde la última visita de Eduardo del Llano al territorio. En aquel entonces la Asociación Hermanos Saíz acogió al público para la presentación de su «falso» documental La leyenda de los abominables hombres de confianza.
Transcurrido el tiempo regresó el realizador para mostrar otras creaciones: el libro El enemigo y el corto número 15 de la serie de Nicanor titulado Dos veteranos.
Invitado especial de la peña Asterisco punto cine, el autor promovió la reflexión crítica en torno a la Cuba de hoy y el papel de los jóvenes en la construcción del futuro.
Su labor, avalada por tres premios Coral en cinco años y el reconocimiento popular, inició por los años ´80 cuando el Conjunto Nacional de Espectáculos, dirigido por Virulo, nucleó una serie de agrupaciones.
«A partir de ese movimiento escribimos muchos textos de corte satírico que salían publicados en Dedeté o Bohemia. Creamos varios personajes. Fue cuando creé a Nicanor. Desde sus inicios fue pensado como una persona común.
«Habíamos intentado con otros dos o tres nombres y siempre venía alguien a quejarse porque pensaba que era con él. Entonces busqué un nombre posible pero altamente improbable. Nicanor tiene raíz hebrea y O´Donnell es irlandés. Parece que funcionó porque nadie más se ha quejado».
En la obra de Del Llano el humor constituye una herramienta para filosofar. Por eso mirarnos y repensarnos como sociedad pudiera constituir una forma de dilucidar en el presente algunos aciertos y desafíos en aras de proyectar el futuro y la sociedad de mañana. De ahí que su obra, reflejo fiel de la cotidianidad de la Isla, muestre la insatisfacción perenne del razonamiento humano a través de escenas plagadas de divertimento.
En cuanto a la saga de Nicanor tiene tendencias anecdóticas. La mayoría de las historias se desarrollan en espacios cerrados, en presencia de una entidad censora cuya función es mediar en la transparencia de los diálogos. Así que el capítulo número 15, elegido como cierre, resalta por su contraste con los elementos antes mencionados, según refirió David Horta Pimentel, cinéfilo apasionado de la ciudad.
«Terminamos su realización a comienzos de junio y tuvo su estreno en el multicine Infanta el 24 de ese mes. Varios de los actores asistieron a la cita y respondieron preguntas del público.
«Aunque la serie acaba no significa que voy a dejar de hacer cine, si consigo el financiamiento para ello. Me pareció que 15 era una cifra consecuente por la cantidad y la simbología que posee para el cubano. Además, si la saga debía reflejar cada problema del país, se distendería mucho teniendo en cuenta que un capítulo no agota un tema por completo».
El corto tiene una duración de 22 minutos aproximadamente y está pensado para generar polémica y reflexión. Perteneciente al género ciencia ficción recrea una Cuba post comunista en la cual, lejos de alcanzar el estado máximo de plenitud, persisten las inconformidades y el pasado es recordado como un tiempo mejor.
«Tuvimos la suerte de contar con uno de los mejores elencos que hemos podido reunir. Intentamos reflejar un futuro cercano en el que se pueden ver algunas tendencias del presente pero de forma exagerada. La Cuba del futuro aparece muy fastuosa, con elementos de prosperidad y progreso desde el punto de vista material.
«Sin embargo, está altamente envejecida, el vocabulario vulgar está naturalizado y hay falta de memoria histórica. Quería que pensaran el presente y el futuro con un enfoque crítico, pues por lo general las personas suelen criticar el estado de las cosas.
«Intentamos transmitir que no basta con ser solo emprendedor, la gente no estará conforme tampoco en otro sistema en el cual persistirá la incertidumbre sobre la Cuba que queremos construir».
Lo que quizás pocos saben es que en las raíces de este gran artista Vueltabajo tiene huellas imborrables.
«Mis padres y abuelos son pinareños. Desde mi niñez hasta la adolescencia este fue mi destino en las vacaciones y cuando estaba en un grupo de espeleología visité Sumidero. Esta es una ciudad en la que he estado presente y viceversa durante mucho tiempo».
No obstante, el artista no ha tenido una gran presencia en las instituciones culturales del territorio.
«Si no vengo a menudo es porque no me invitan tanto. Hay profesiones que son más glamurosas como el cantante y el actor que son más reconocibles. Pero en el caso del cineasta o el escritor la interacción con el público es limitada a no ser que sea en una presentación».
Del Llano logró crear un personaje que rencarna a cada cubano. Su obra lleva a la gran pantalla lo cotidiano convertido en arte y el humor inteligente capaz de incitar a la reflexión. En esta última propuesta demuestra que no hay nada que se asemeje más al miedo al pasado que la incertidumbre que provoca el futuro.
Tomado de Guerrillero
www.guerrillero.cu
16 de agosto de 2019



